“Yo seguía poniéndome diferentes cremas y ungüentos y toneladas de sustancias viscosas en mi cara, todas las noches. Yo sabía que sólo hacía picar y secar mi piel. Pero lo seguía haciendo de todas formas porque sentía que tal vez, algún día, mi piel se sanaría milagrosamente. Y si no continuaba con mi rutina, perdería mi oportunidad.” – Logan
Lo he dicho antes pero lo volveré a decir: el acné se está volviendo más y más común en nuestra sociedad. Igual que la obesidad, el acné es considerado una “enfermedad de afluencia”, una de esas enfermedades no contagiosas relacionadas con el estilo de vida moderno y opulento (tal vez ésta es la razón por la que muchas personas están comenzando a pensar que el estrés es la causa principal detrás del acné – lo cual, a propósito, no es 100% correcto).